El inicio de tu Camino
Distancia: 16,1 km
La etapa comienza en la encantadora ciudad de Tui, donde el patrimonio histórico se entrelaza con la espiritualidad del Camino. Al cruzar el majestuoso río Miño, sentirás la emoción de iniciar esta peregrinación.
Antes de partir, merece la pena visitar la Catedral de Santa María, una impresionante fortaleza gótica que domina el río Miño. A medida que avanzas, el camino te lleva a través del Parque Natural Monte Aloia, un entorno sereno de bosques y arroyos que te sumerge en una sensación de paz y conexión con la naturaleza. La ruta continúa por senderos rurales y pequeñas aldeas hasta llegar a las Gándaras de Budiño, una zona húmeda protegida y rica en biodiversidad.
Esta ruta, de baja dificultad, ofrece un recorrido agradable y suave, perfecto para tu primer día como peregrino. El tramo final de la etapa discurre por pistas asfaltadas y caminos de tierra hasta llegar a O Porriño, una localidad con un acogedor ambiente peregrino.
Entre valles y rías de ensueño
Distancia: 16 km
Al dejar atrás O Porriño, te adentrarás en un camino que serpentea por valles pintorescos y pequeñas aldeas, que conservan la esencia de Galicia.
La ruta te conduce en un suave ascenso hasta Mos, donde puedes visitar la Iglesia de Santa Eulalia y la histórica Casa Blanca de Mos. Desde aquí, continúas hacia el Alto de la Inxertado, el punto más alto de la etapa, que ofrece impresionantes vistas de la Ría de Vigo. El descenso transcurre por el frondoso bosque de Chan das Pipas, un tramo tranquilo y sombreado que te prepara para tu llegada a Redondela.
Conocida como la “Villa de los Viaductos”, Redondela te recibe con sus impresionantes estructuras ferroviarias y su encantador ambiente marinero. No te pierdas la Iglesia de Santiago y un paseo por la Plaza de la Constitución, el corazón de la vida local. Aquí, la gastronomía gallega brilla con especialidades como los chocos en su tinta, un plato perfecto para recargar energías antes de continuar tu Camino hacia Pontevedra.
Senderos de bosques y cultura
Distancia: 19,6 km
Al dejar atrás Redondela, el Camino te adentra en un espectacular entorno natural, entre frondosos bosques, ríos y encantadoras pequeñas aldeas.
La primera subida del día conduce hasta O Viso, con una impresionante panorámica de la Ría de Vigo. El sendero continúa entre eucaliptos y robles, pasando por la Capilla de Santa Marta, ideal para una breve pausa. Poco después, cruzarás Arcade y su histórico Puente de Sampaio, escenario de una batalla clave contra las tropas napoleónicas.
Desde allí, el Camino sigue el río Verdugo hasta Pontevedra, ciudad de casco antiguo vibrante e histórico. En la Plaza de la Peregrina te recibe la emblemática Iglesia de la Virgen Peregrina, con su planta en forma de concha. Es el lugar perfecto para descansar y disfrutar de la gastronomía local, como las ostras de Arcade, el marisco o una merluza a la gallega con Albariño.
Aguas Termales te Esperan en el Camino
Distancia: 21,1 km
Dejando atrás la encantadora ciudad de Pontevedra, el Camino serpentea por un paisaje rural de viñedos y bosques, donde robles y eucaliptos definen el entorno.
A medida que avanzas, atravesarás pequeñas aldeas con gran tradición, como San Amaro y Barro, donde destaca la Iglesia de San Mamede, un bello ejemplo del románico gallego. Poco después, el Área Natural del Río Barosa te sorprenderá con sus impresionantes cascadas y antiguos molinos de piedra, un lugar perfecto para hacer una pausa antes de continuar.
El último tramo te conduce a Caldas de Reis, villa vinculada a sus históricas aguas termales. Manantiales como la Fuente de las Burgas son ideales para aliviar los pies tras la caminata. Además, podrás disfrutar de la gastronomía local, con mariscos frescos o el clásico lacón con grelos, acompañado de un buen Albariño.
Tras las huellas del apóstol
Distancia: 18,6 km
Al dejar atrás Caldas de Reis, el Camino te conduce por bosques de robles y eucaliptos, cruzando riachuelos y aldeas detenidas en el tiempo.
El ascenso hacia Santa Mariña de Carracedo es suave y transcurre entre viñedos, reflejo de la tradición vitivinícola gallega. Después, el camino desciende hasta San Miguel de Valga, donde destaca su pequeña iglesia rural, ideal para una pausa antes de afrontar los últimos kilómetros de la etapa.
La etapa culmina en Padrón, enclave clave de la tradición jacobea, vinculado a la llegada del Apóstol. La visita a la Iglesia de Santiago es imprescindible para contemplar el Pedrón, la piedra donde, según la leyenda, se amarró la barca. Y para cerrar la jornada, nada mejor que probar los pimientos de Padrón con pan gallego y vino Ribeiro.
Llegamos a la catedral de Santiago de Compostela
Distancia: 24,4 km
El último día de tu Camino comienza en Padrón, un lugar lleno de historia jacobea, donde la tradición dice que llegaron por primera vez los restos del Apóstol. Con emoción en el corazón, pasas por Iria Flavia y A Escravitude, hogar del impresionante santuario—una pausa perfecta antes del gran final.
Los últimos kilómetros transcurren entre bosques y aldeas hasta llegar al legendario Monte do Gozo, donde verás por primera vez las torres de la Catedral. Desde allí, la emoción crece al adentrarte en el casco histórico de Santiago.
Recorres la Rúa de San Pedro y finalmente llegas a la majestuosa Praza do Obradoiro. Es el momento de asistir a la Misa del Peregrino y celebrar con mariscos o pulpo á feira, el cierre perfecto para una experiencia que transforma la vida. Santiago no es solo un destino: es el comienzo de una nueva historia.